Zedlee el Pretoriano
Descansen.
¿Tienes alguna historia del frente?

Estaba ahí cuando la capital cayó...{^n}{^n}Los poseídos se volvieron en nuestra contra, mutantes corruptos que surgían a través de las puertas... fue una pesadilla hecha realidad.{^n}{^n}Vi como la mitad de mi escuadrón se deshizo en pedazos la primera vez que nos enfrentamos a esos enemigos que no habíamos visto nunca. Fue inútil. Nadie se sorprendió cuando el comandante ordenó retirada.
Tuve un desagradable encuentro con un demonio chthónico de camino al sur.{^n}{^n}Esas cosas tienen garras capaces de atravesar el acero. Sabes... tengo unas pocas cicatrices que lo demuestran y un escudo que ahora no es más que un montón de chatarra.
Espero que nunca te encuentres con el Culto de Ch'thon.{^n}{^n}Son unos lunáticos depravados, traidores a la raza humana que adoran a los mismos seres que amenazan con destruirnos a todos.{^n}{^n}Si alguna vez te preguntaste si el verdadero mal existe en el interior del corazón de los hombres, no tienes que mirar más allá de un Jurasangre.
Si tienes que volver allí, mantente lejos de los Reanimadores. Son unas criaturas esqueléticas larguiruchas, con cristales de éter incrustados en sus espaldas.{^n}{^n}Propagan la miseria con su propia existencia. La tierra arde con fuego etéreo sólo con su contacto. Pero lo más despreciable de todo es su capacidad de resucitar a los muertos para que les obedezcan.{^n}{^n}Una cosa es ver como tu compañero muere en la batalla. Pero otra completamente diferente es tener que hacerle que muerda el polvo de nuevo porque se ha convertido en una marioneta infernal. No se lo deseo a nadie.
Adiós.
Adiós.
Mantente en guardia. Los enemigos de la humanidad están a nuestro alrededor.
¿Puedes abrir las puertas?
Lo siento. Estamos bajo órdenes estrictas de no abrir las puertas hasta que Ulgrim haya sido informado.
Entiendo.

Tendré cuidado.
