El asistente
Bienvenido al Santuario, digno buscador.
Tengo algunas preguntas.
Al igual que todos los que vienen aquí.
¿Incluso ahora hablas con los dioses brujos?
Los Tres se han quedado en silencio. Nuestras súplicas quedan sin respuesta.{^n}{^n}Algo los ha distanciado. Su atención está en otra parte.
Entonces, ¿dónde están?
Los he llamado a través del velo muchas veces, pero no hay respuesta. Ni siquiera puedo sentir su ominosa presencia{^n}{^n}Solo los dioses lo saben.

Extraño.
Tengo otra pregunta.
Procede.
Extraño.
Me pregunto que tiene su atención.
Háblame de los dioses brujos.
¿De quien tienes deseo de aprender?
Háblame sobre Bysmiel.
La Tejedora, Conspiradora, Señora de los Susurros, estos son todos los nombres por los que es conocida la diosa Bysmiel. Aunque los eventos catastróficos de la historia reciente han paralizado su red, Bysmiel sigue contando con una formidable número de informantes y espías.{^n}{^n}Nadie sabe con certeza cómo obtuvo sus poderes, algunos en broma dicen que oyó el susurro de una araña en su oído. Lo que sí sabemos es que ella y Solael eran amantes siendo mortales, entrelazados en sus destinos; pero su hambre de poder era mayor que su deseo. Poco dispuestos a permitir que otro se elevase por encima de ellos, saboteaban los esfuerzos de los demás, a la vez que mantenían la fachada de una relación de amor.{^n}{^n}En última instancia, ambos lograron sus objetivos, pero los planes eternos agriaron su relación y provocó conflictos que asolaron el mundo. No fue hasta el Pacto que los dioses pusieron a un lado sus diferencias, pero las tensiones siguen siendo altas hasta nuestros días entre los seguidores de Bysmiel y Solael.

¿Qué hay de los otros dioses?
Interesante.
Háblame sobre Dreeg.
Sólo una vez he sido testigo de la verdadera forma de Dreeg. Es una criatura de pesadillas. Mil ojos sin párpados miran a través de ti y espinas de hueso perforan su carne divina. De las heridas purulentas gotea ácido y chamusca la tierra para que nada crezca de nuevo{^n}{^n}Su voz impulsa a seres inferiores a la locura. Se dice que cuenta profecías, prediciendo eventos aún no transpirados, pero escucharle abruma los sentidos. Pocos tienen la capacidad para resistirlo, menos aún pueden interpretar las locas divagaciones de los que lo hicieron.{^n}{^n}Sea lo que fuere lo que hizo Dreeg para ascender, no creo que valiera la pena el precio que tuvo que pagar.

¿Qué hay de los otros dioses?
Un precio muy alto a pagar.
Fascinante.
Háblame de Solael.
Su misma presencia oscura inspira temor. Se rodea de aquellos con alegría, con emoción y con voluntad de vivir. De los tres, Solael es el único que exige regularmente sacrificios a cambio de su sabiduría.{^n}{^n}¿Por qué tiene hambre por la vitalidad de los vivos? No lo sé, porque nadie están al tanto de los asuntos personales de los dioses. ¿Tal vez echa de menos lo que se siente al ser mortal? ¿Para vivir sabiendo que podría extinguirse en cualquier momento? A pesar de ello, muchos corren el riesgo de permanecer en su presencia y disfrutar del conocimiento sobrenatural. Mucho tiempo atrás, cuando los Tres todavía peleaban entre ellos, yo era sólo un joven tonto, ávido de poder y dispuesto a hacer casi cualquier cosa para lograrlo. Me uní al Culto de Solael y me ofrecí a él.{^n}{^n}Mi naturaleza feroz y mi desesperación llamaron la atención del oscuro y me gané su favor. Me convertí en su apreciado alumno, enseñandome secretos que no se permitían a otros, o incluso a aquellos dispuestos para aprender. Al concebir el Pacto iba a ser su mensajero para los otros dioses. He arriesgado mi vida para que los Tres terminaran su conflicto sin sentido y unieran sus poderes. Aunque tenían pocas razones para escúchame, Dreeg y Bysmiel me dejaron suficiente tiempo para hablar. Al final, vieron la sabiduría del plan de mi maestro y acordaron reunirse aquí y sellar su pacto.{^n}{^n}Como recompensa por mi leal servicio, Solael me vinculó a este lugar para que fuera siempre su representante. Ahora soy la voz de los dioses y nadie les habla sin mi consentimiento.{^n}{^n}A pesar de que han pasado siglos y el templo se derrumba a mi alrededor, sigo estando condenado a la servidumbre eterna. Tal fue el precio que pagué por degustar el poder de Solael.

¿Qué hay de los otros dioses?
Suenas amargado.
Fascinante.
Permíteme preguntarte sobre otra cosa.
No importa.
¿Eres inmortal?
No en el sentido literal, no. He estado muerto en numerosas ocasiones, aunque los Tres siempre me han traído de vuelta de la tumba.{^n}{^n}Existo únicamente para los caprichos de los dioses.{^n}{^n}Tal es mi destino...

Suena horrible.
Suena intrigante.
¿Qué le pasó a este lugar?
Un esclavo de Dreeg con el nombre de Ughdar fue conducido a la locura por la ausencia de los Tres.{^n}{^n}En su desesperación, intentó romper el reino sobrenatural y buscarlos en sus tronos. Los resultados de su ritual están a tu alrededor, como las piezas de Ughdar que no se evaporaron cuando las grietas se abrieron en el templo.
¿Dónde están los otros sirvientes de los Tres?
Muertos por las criaturas sobrenaturales, o huidos.{^n}{^n}Preservar sus propia piel resultó ser un motivador más fuerte que la integridad de este templo.

Adiós.

Necios.
Si por lo menos fuera más fuerte.
No importa.
Adiós.
Intruso... ¡abandona este lugar!
Ya me voy.
Llevas las inscripciones de los Tres, buscador. Ha pasado largo tiempo desde que alguien como tú ha viajado por estos pasillos.{^n}{^n}Saludos. Soy el asistente de los dioses.
He venido a aprender de los Dioses Brujos.
Eres sabio al buscarlos. Sólo a través de los Tres podemos asomarnos al reino sobrenatural y aprender sus secretos.{^n}{^n}Es un lugar de increíble poder, rivalizando incluso con el Éter que los arcanistas tanto aprecian, pero no podemos simplemente ir allí. A través de un inmenso sacrificio, los Dioses Brujos traspasaron el velo entre los mundos y ascendieron al reino sobrenatural. A través de sus enseñanzas podemos aprovechar un mero fragmento de su poder, convocar a seres sobrenaturales para servirnos y elevarnos por encima de las falsedades que nos impone el imperio caído.
¿Cómo aprendo de los Tres?
Eso es un honor que pocos pueden reclamar, pero tu dedicación al buscarlos no pasará desapercibida.{^n}{^n}He sido testigo de los poderes del reino sobrenatural y muchos de sus secretos se me han revelado. A través de los Tres, puedo otorgarte un regalo del reino sobrenatural, una idea de las verdades más grandes.
Estoy [[ms]preparado[fs]preparada] para recibir este regalo.
Siente la fuerza del reino sobrenatural y llora en su gloria.

Esto será útil.
Tanto poder, necesito un momento.
Deseo aprender, pero no quiero interferir en sus asuntos.
No es sabio interferir en las acciones de los dioses. Somos simples mortales delante de ellos, viviendo nuestras vidas felizmente ignorando los acontecimientos que dan forma a nuestra propia existencia.{^n}{^n}Pero no temas, eres una mera pulga para ellos y lo que haces no les concierne.{^n}{^n}Siente la fuerza del reino sobrenatural y llora en su gloria.

Esto será útil.
Tanto poder, necesito un momento.
No quiero ser parte de eso.
Hablaremos en otro momento.
¿Qué es este lugar?
Has entrado en el Santuario de los Tres, buscador. Aquí es donde la comunidad digna con los dioses, sacrifica todo para estar en su presencia y escuchar sus voces.{^n}{^n}Aquí es donde los Dioses Brujos otorgan a los mortales los secretos del reino sobrenatural, donde se levanta el velo y la verdad es revelada.
Entonces, ¿dónde están los dioses?
*El asistente suelta una risita*{^n}{^n}Ellos no están aquí, buscador. Los dioses brujos residen dentro del reino sobrenatural, más allá de una barrera que ningún mortal puede penetrar y permanecer todavía vivo.



Hablaremos en otro momento.
¿Qué pasó aquí ?
Un esclavo de Dreeg con el nombre de Ughdar fue conducido a la locura por la ausencia de los Tres.{^n}{^n}En su desesperación, intentó romper el reino sobrenatural y buscarlos en sus tronos. Los resultados de su ritual están a tu alrededor, como las piezas de Ughdar que no se evaporaron cuando las grietas se abrieron en el templo.



Hablaremos en otro momento.


Hablaremos en otro momento.
¿Que... eres?
Es natural que se muestren reacios ante mí.{^n}{^n}Soy como los dioses me hicieron, siempre vinculado en piedra para ser su conducto, su voz para aquellos que buscan la verdad como ellos lo hicieron anteriormente.


Hablaremos en otro momento.
Hablaremos en otro momento.
Intruso... ¡abandona este lugar!
Ya me voy.
